De la rotura de lunas a los programas multinacionales: Espacio Inade analiza los retos del siniestro
- Glassdrive pone en valor la experiencia de Saint-Gobain en el sector del vidrio y apuesta por la tecnología, la seguridad y la economía circular
- En España se producen seis siniestros de lunas cada minuto y el 17 % de las intervenciones ya requiere calibrar cámaras y sensores
- CHUBB analiza la complejidad de gestionar siniestros en programas aseguradores con presencia internacional
Fundación Inade celebró el pasado martes 21 de julio una sesión de su tribuna virtual Espacio Inade con la gestión de siniestros como eje central. Durante la jornada, gracias a la participación de Glassdrive y Chubb, se abordaron dos ámbitos diferenciados de la actividad aseguradora: la evolución de la reparación y sustitución de lunas y los retos asociados a la gestión de siniestros en programas multinacionales.
Bajo el título “Más allá del parabrisas: tecnología, seguridad y valor en el siniestro de lunas”, Cristina Castro Lorenzo, directora territorial de Glassdrive, puso en valor la experiencia de Saint-Gobain, grupo con más de 350 años de trayectoria en el sector del vidrio y que desarrolla su actividad a lo largo de toda la cadena de valor, desde la materia prima hasta el producto final. Esta especialización se traslada al ámbito de la automoción a través de Saint-Gobain Sekurit y Glassdrive, que ofrecen soluciones de reparación, sustitución y calibración de lunas para todo tipo de vehículos, desde turismos y autobuses hasta camiones, caravanas o maquinaria agrícola y de obras.
La dimensión de esta actividad está directamente relacionada con la importancia que tiene la cobertura de lunas en el seguro de automóvil. En España, 8 de cada 10 pólizas de automóvil incluyen cobertura por rotura de lunas y, durante 2024, se registraron más de 1,54 millones de siniestros, una media de seis siniestros cada minuto.
Por otra parte, la incorporación de sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) está transformando la gestión de estos siniestros, ya que la sustitución de una luna puede requerir la calibración de cámaras y sensores para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad del vehículo. Este proceso ya es necesario en aproximadamente el 17% de los cambios de parabrisas, lo que hace que la formación y especialización de los profesionales, junto con la utilización de lunas de calidad, sean factores cada vez más relevantes.
Castro destacó, asimismo, la importancia de avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible, priorizando la reparación frente a la sustitución siempre que sea técnicamente posible. Esta opción permite reducir costes y tiempos de inmovilización y genera, según los datos presentados, 14 kilos menos de residuos que la sustitución de una luna. La apuesta por la reparación, el reciclaje y la economía circular se integra así en un modelo de servicio que busca aportar valor tanto al asegurado como a las compañías aseguradoras.
A continuación, Carlos Serantes, Claims Manager Iberia en Chubb desde 2016, realizó una ponencia sobre la gestión de Siniestros Multinacionales y las ventajas de colaborar con una aseguradora que cuenta con una red internacional tan extensa —con presencia propia en 54 países— y una estructura dedicada con especialistas en distintas áreas. Durante su intervención, destacó como este alcance global permite ofrecer un servicio consistente y una gestión de siniestros ágil y eficaz para clientes con operaciones transfronterizas.
Esta sesión permitió acercar a los asistentes diferentes perspectivas sobre la gestión de siniestros y poner en común los retos a los que se enfrenta el sector asegurador en un contexto marcado por la necesidad de ofrecer respuestas cada vez más eficientes, sostenibles y adaptadas a las necesidades de empresas y asegurados.
