RISKGALICIA reclama transformar la cultura del riesgo en estructuras de gestión que protejan a las empresas

Jul 9, 2026

  • Fundación Inade celebra la primera edición de RISKGALICIA en Santiago de Compostela, reuniendo a más de 130 de profesionales de la gestión del riesgo y el seguro

La cultura del riesgo avanza en las empresas gallegas. Cada vez son más las organizaciones conscientes de que gestionar los riesgos constituye un elemento decisivo para su competitividad. Sin embargo, ese cambio de mentalidad todavía no se ha traducido en la implantación generalizada de estructuras de gestión capaces de anticipar amenazas, proteger el balance y garantizar la continuidad del negocio cuando los riesgos dejan de ser una posibilidad para convertirse en una realidad.

Este fue el principal mensaje que dejó la primera edición de RISKGALICIA. Riesgos y seguros en la empresa, organizada por Fundación Inade en Santiago de Compostela el pasado 3 de julio. A lo largo de la jornada, representantes del tejido empresarial, la Universidad, la Administración pública y el sector asegurador coincidieron en que la gestión del riesgo ya no puede entenderse como una cuestión vinculada únicamente al seguro, sino como una disciplina estratégica que debe formar parte del proceso de toma de decisiones de cualquier organización.

La jornada comenzó con la presentación de la tercera edición del estudio “La gestión del riesgo en el sector empresarial gallego”, elaborado por el equipo ECOBAS de la Universidade de Santiago de Compostela, una investigación que actualiza el conocimiento sobre el grado de implantación de la gestión de riesgos en las empresas gallegas y da continuidad a la línea de investigación impulsada por Fundación Inade desde hace más de una década.

La gestión del riesgo debe sentarse en el comité de dirección

La primera mesa redonda estuvo protagonizada por Lourdes Freiría, presidenta de IGREA y directora general de Riesgos y Seguros de Grupo Sanjosé, acompañada por Raúl Costas, director de Riesgos y Seguros Corporativos de Grupo Profand; Laura Carrascal, gerente de riesgos de Grupo Davila; e Isabel Varela de Limia, ejecutiva de cuentas de Aon. Moderó el debate por Fernando Peña, director de la Cátedra Fundación Inade-UDC.

Lejos de entender la gestión del riesgo como una función reactiva, los participantes defendieron un modelo transversal e integrado en la estrategia empresarial, capaz de identificar, evaluar y tratar los riesgos antes de que comprometan la actividad de la organización. La conclusión fue unánime: el responsable de riesgos debe disponer de independencia, capacidad de interlocución directa con la alta dirección y un papel equivalente al de otras direcciones corporativas, como la financiera o la jurídica.

Lourdes Freiría recordó que “la profesionalización de esta función facilita el diálogo entre empresas y mercado asegurador”, al compartir un mismo lenguaje técnico y de negocio, y que, la mejor manera de especializarse es a través de la formación.

El seguro ya no se limita a indemnizar: acompaña a las empresas para mejorar sus riesgos

La segunda mesa contó con la ponencia principal de David Zapata, director general Galicia de WTW, y reunió a Ignacio D’Ornellas, responsable de Distribución de Allianz Commercial; Rogelio Bautista, Head of Costumer Relationship Management de Zurich; y Juan Diego Pantoja, director técnico de empresas territorial oeste de AXA.

Los expertos coincidieron en que el mercado asegurador atraviesa una etapa de mayor capacidad y competencia tras los años de endurecimiento vividos recientemente, aunque advirtieron de que las mejores condiciones siguen estando reservadas para aquellas empresas que han invertido en prevención y calidad del riesgo.

Durante el debate se abordaron también algunos de los riesgos emergentes que marcarán la próxima década, como la creciente incertidumbre geopolítica, la interdependencia de las cadenas de suministro o el desarrollo de la inteligencia artificial. Los participantes coincidieron en que esta tecnología representa una gran oportunidad para mejorar la eficiencia y el análisis de riesgos, aunque reclamaron avanzar con prudencia en un escenario todavía inmaduro desde el punto de vista regulatorio y operativo.

Más allá de las coberturas, el mercado asegurador reivindicó su papel como socio estratégico de las empresas. Ignacio D’Ornellas defendió que “el valor de una póliza está en el servicio que ayuda a prevenir el siniestro antes de que ocurra”, mientras que Rogelio Bautista recordó que las pólizas son cada vez más similares entre sí y que la verdadera diferencia reside en la capacidad de acompañar al cliente, conocer su negocio y estar a su lado cuando el riesgo se materializa.

Incendios: cumplir la normativa es solo el punto de partida

La tercera mesa fue introducida por Andrés Pedreira, director de Pixeling, y contó con la participación de Fernando Manuel Sánchez López, subdirector Xeral de Administración e Seguridade Industrial de la Consellería de Economía e Industria de la Xunta de Galicia; José López Padrón, ingeniero, consultor y proyectos del Consello Galego de Enxeñeiros Técnicos Industriais; Marta Segura Martín, Risk Managment & Insurance de Generali; y José Ángel Ruiz Franconetti, Risk Engeenering y Loss Prevention de Generali.

La entrada en vigor del nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales centró buena parte del debate. Los ponentes coincidieron en valorar el avance normativo, aunque advirtieron de que el cumplimiento de la legislación representa únicamente el umbral mínimo para proteger una empresa frente a un incendio. Como recordó Andrés Pedreira, “el nuevo reglamento es el punto de partida, no el destino”.

Desde la Administración se recordó que la finalidad del reglamento es proteger a las personas y evitar la propagación del fuego, mientras que el sector asegurador explicó que su análisis incorpora también la protección de los activos y la continuidad del negocio, lo que obliga a muchas empresas a implantar medidas preventivas adicionales para acceder a determinadas coberturas. Los participantes coincidieron además en que el incendio continúa siendo el riesgo con mayor impacto sobre la cuenta de resultados de una empresa por la suma de daños materiales, paralización de la actividad y costes indirectos.

Jealsa: la recuperación comienza mucho antes del siniestro

La experiencia del incendio sufrido en el año 2021 por Jealsa permitió trasladar al plano práctico muchas de las reflexiones abordadas durante la jornada. En esta mesa participaron José Manuel Hermida, director general de Riesgos y Seguros de Jealsa; Eloy Ferrero, director regional de Abaco; Ainhoa Caramés, directora Oficina Corredores Galicia Norte Mapfre; y Javier Cortizo, director Territorial Noroeste de Howden, como moderador.

El caso puso de manifiesto que la recuperación de una empresa comienza mucho antes de que se produzca el siniestro. La existencia de medidas preventivas, un plan de continuidad, una adecuada coordinación entre empresa, corredor, aseguradora y peritos, así como coberturas correctamente dimensionadas, permitieron acelerar la recuperación de la actividad.

José Manuel Hermida reconoció que, tras el incendio, la organización reforzó todavía más su cultura preventiva y fue contundente al afirmar que “sin seguro, Jealsa probablemente no estaría activa hoy”. Ainhoa Caramés insistió en la importancia de evitar el infraseguro y de considerar el seguro como una herramienta al servicio de la continuidad del negocio, mientras que Eloy Ferrero recordó que la diferencia entre una empresa preparada y otra que no lo está suele apreciarse mucho antes de que llegue la indemnización.

Las pymes también necesitan gerencia de riesgos

La jornada concluyó con una mesa protagonizada por antiguos alumnos de la Cátedra Fundación Inade-UDC: Antón Cobián, Juan Ramón Vega, Rocío Lado, María Goretti Fraga y Cristina Pastorín.

Los participantes defendieron que la gerencia de riesgos no debe entenderse como una disciplina reservada a las grandes corporaciones. Aunque muchas pequeñas y medianas empresas no pueden incorporar un director de riesgos a su estructura, sí necesitan profesionales capaces de acompañarlas en la identificación de riesgos, la revisión de sus programas de seguros y el diseño de planes de continuidad.

Durante el debate se puso en valor la evolución que está experimentando la mediación de seguros, cada vez más orientada al asesoramiento especializado. María Goretti Fraga resumió esa transformación al afirmar que la formación le permitió “pasar de vender seguros a gestionar incertidumbres”, mientras que Juan Ramón Vega defendió que los corredores tienen ante sí una gran oportunidad para evolucionar hacia un modelo de asesoramiento integral en gestión de riesgos.

Un compromiso compartido para construir empresas más resilientes

RISKGALICIA cerró así su primera edición con un mensaje compartido por todos los participantes: la cultura del riesgo sigue ganando terreno en el tejido empresarial, pero el verdadero desafío consiste ahora en convertir esa conciencia en estructuras de gestión capaces de proteger a las organizaciones frente a un entorno cada vez más complejo e incierto. Un reto que exige la implicación conjunta de empresarios, directivos, Administración pública, Universidad y sector asegurador.